Cuando los conflictos se ventilan en tribunales se convierten en espacios de
guerra; el final es una opinión legal que difícilmente deja a las partes satisfechas.
Nadie controla el proceso. Los gastos pueden ser enormes. El resultado
depende de un tercero.
Cuando los conflictos se confrontan mirando el factor humano se convierten
en espacios de paz; el final puede ser una solución negociada que deja a las
partes satisfechas.
Las partes controlan el proceso. El costo puede ser discreto. El resultado
depende de las partes.
La Solución Negociada es MEJOR.
Cerca del 90% de los casos en que las partes de un conflicto toman la
negociación, el resultado es una solución negociada.
La gran mayoría de las soluciones negociadas se cumplen por las partes.
Dice el dicho popular: Pleitos tuve y los gané y así y todo me arruiné.